Problema
Dos necesidades que se repiten en casi cualquier negocio:
- Las visitas de una web preguntan siempre lo mismo y no encuentran la respuesta entre tanto contenido.
- El equipo pierde tiempo revisando la bandeja de entrada a mano para saber quién ha contestado a una comunicación, qué ha dicho y a quién hay que volver a escribir.
Solución
Un chatbot para la web. Un asistente que responde en lenguaje natural sobre el contenido de la propia web (textos, vídeos y documentos) y lleva a la visita a lo que busca. Se activa con una línea de configuración, de forma que se puede añadir a cualquier web del mismo tipo.
Un agente para el equipo, hecho con Copilot Studio y flujos de Power Automate, al que se le pregunta:
- “¿Qué comunicaciones hemos enviado de este proyecto?”
- “¿Quién ha contestado y qué ha dicho?”: una línea por persona, clasificada (confirma, tiene dudas, no puede, otros).
- “¿Quién falta?”
- “Escribe a los que tienen dudas…”: redacta el correo, pide confirmación, lo envía y lo registra.
Arquitectura
- El chatbot de la web pasa por una API propia que añade el contexto y llama al modelo de lenguaje. La clave del modelo nunca llega al navegador.
- El agente no guarda datos propios: cada pregunta llama a un flujo que lee una lista de SharePoint y el buzón de quien pregunta.
- Frenos de seguridad: solo escribe a personas ya registradas, con un máximo por envío y siempre con una tarjeta de confirmación. Si no encuentra algo, dice “no hay constancia” en vez de inventarlo.
Resultados
- Chatbot integrado en producción en una plataforma web.
- Agente funcional como prototipo, documentado con límites, costes de licencia y hoja de ruta para llevarlo al equipo.